La colección HORUS nace del equilibrio entre la quietud y elmovimiento. Su forma, levemente inclinada, parece avanzarcon la misma naturalidad con la que el agua busca su camino.
En su trazo se adivina la serenidad de los acantilados helados:un paisaje firme, pero vivo, donde la luz se refleja en mil maticesde calma.
Una pieza que invita al silencio, al fluir sin esfuerzo, a la belleza queno necesita imponerse para ser eterna.